martes, 16 de octubre de 2012

Administrar Medicación a un Perro




Cuando se tiene un perro muchas veces tendremos que administrarle medicación, pudiendo pasar en muchas ocasiones que no sepamos como administrársela, asique hablaremos de esta práctica para intentar ayudaros.

Algo común para cualquier tipo de medicación es conservar la calma, hablar y acariciar al perro, nosotros somos sus dueños, compañeros y amigos lo que hace que si nosotros estamos nerviosos porque creemos que el perro se va a poner revoltoso, el perro notara nuestro nerviosismo e interpretara la experiencia como algo malo y probablemente traumático. Esto es muy básico, pero es imprescindible para todo, no solo para administrar medicación.


Muchas veces la aplicación de medicación va acompañada por curas, en este caso aunque el perro sea muy dócil, estate alerta ya que el dolor podría hacer cambiar su conducta (momentáneamente), recuerda que tienes que estar muy tranquilo y sin perder la autoridad.

Como dueños podremos administrarle cualquier tipo de medicación siempre que el veterinario nos lo ordene, esto suele ser con tratamientos que constan de más de una toma. Suele quedar como excepción los inyectables que suelen ser administrados en la clínica veterinaria, salvo que sea un tratamiento diario y que no pudieras acudir al veterinario, entonces puede ser que te enseñase el veterinario a realizar la administración de la medicación inyectable.

Respecto a las inyecciones de medicamentos, pueden ser subcutáneas, intramusculares y venosas; en los perros la mayoría se inyectan subcutáneas (salvo en las clínicas veterinarias, que lo harán en función de las necesidades). Para poner medicación subcutánea,  se pellizca el pellejo y se inserta la aguja horizontalmente en el pliegue (para evitar llegar a la musculatura y los nervios, evitando problemas por el desconocimiento de la anatomía canina. Como digo esto es solo bajo la orden facultativa pertinente y solo en casos de necesidad, como norma general nos centraremos solo en otros tipos de medicación.

Medicamentos sólidos: Hay perros que esperan mucho rato a que te des la vuelta para escupir la pastilla (que no saben bien), esto podemos evitarlo de dos formas:

1-      Es lo más sencillo, ponemos el comprimido en una albóndiga de carne o queso.

2-     Si lo anterior no funciona pondremos el medicamento en la parte más profunda posible (final de la lengua) y le cerraremos la boca, manteniéndosela cerrada un rato, lo que provocara que tenga que tragar. Podemos ayudarle masajeándole la laringe. Para abrirle la boca presiona sobre la parte lateral del maxilar.

Medicamentos líquidos: Este tipo de medicación nos causara menos problemas, cogeremos una jeringuilla (sin aguja), introducimos la dosis de medicamento, le abrimos un poco la boca (como esplique un poco más arriba) y presionamos el embolo poco a poco, soltando el liquido en la boca del perro. Si le mantenemos la boca un poco elevada, obligaremos a que tenga que tragar.

Medicamentos vía orejas: Estos medicamentos son los denominados: gotas y pomadas. Primero limpiaremos la oreja (pabellón auricular), luego tire con suavidad de la oreja (hacia atrás), bloquearemos la cabeza para que no se mueva, aplicaremos un par de gotas o un poco de pomada y masajearemos suavemente durante un minuto para ayudar a que se disuelva la solución.

Medicación vía ocular: También en forma de gotas y pomadas. Debe tener en cuenta que un colirio abierto más de quince días no sirve. Bloquearemos la cabeza del animal para que no la mueva y limpie el globo ocular con solución salina, después  levantaremos el parpado superior y aplicamos el producto (poner especial cuidado en que el aplicador no toque el ojo para no dañar la cornea), por ultimo suelte el parpado y masajee la zona.

Supositorios: Muy eficaz pero nada agradable. Nos pondremos un guante de látex fino (lo más fino posible), untaremos el supositorio y el dedo índice (guante) con vaselina para facilitar la introducción, entonces lo introducimos por el ano lo más profundo que podamos en el recto, con el dedo índice y con delicadeza, una vez introducido sacamos el dedo y mantenemos la cola levantada contra el ano para evitar la expulsión.

Lociones y cremas cutáneas: en estos casos tendremos cuidado de que no se lama, si fuera necesario póngale una campana que evite esa acción, ya que el lamido es una forma de limpiarse pero también quitara la medicación.

Datos de Interés:

Toma de temperatura: la fiebre es uno de los síntomas que indica que un perro esta malo, casi siempre, por no decir siempre los perros enfermos tienen fiebre. Para esto podemos utilizar termómetros de mercurio y/o eléctricos. Para los perros el de mercurio no nos sirve ya que es lento, entonces nos decantaremos por el eléctrico el cual tiene que ser lo más fino posible. Para tomarle la temperatura introduciremos el termómetro digital por el ano ligeramente ladeado hacia arriba, el perro inmóvil. Si es un perro grande la temperatura oscila entre 37,5 y 38,5ºC, si es de raza pequeña oscila entre 38,5 y 39,5ºC. Recuerda que es tan mala la fiebre como la hipotermia, asique cuidado con los dos circunstancias.

A los perros enfermos no les suele gustar que les toquen, se muestran malhumorados, esquivos y decaídos lo que podía llevar a morder si se siente presionado y acosado, lo mejor es hablarle con tranquilidad ya que esto actúa como calmante. Si el caso es extremo póngale bozal o improvise uno con vendas o tela.

Ante todo tenga paciencia y delicadeza.



2 comentarios:

  1. PARECE FACIL PERO NO LO ES, ES SUMAMENTE DIFICIL ADMINISTRAR MEDICAMENTOS A LOS PERROS.

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    1. cierto, de hecho aconsejamos hacer uso de los veterinarios

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